Cuando me casé acordamos con mi esposo alternar las navidades, un año en la casa de su mamá y otro en la de mi mamá. El primer año de casados, bien comprensiva yo, decidimos pasarla en la casa de mi suegra: a su hermana, que también está casada, le tocaba ese año pasarla con su mamá, así que toda la familia estaría reunida. En fin ...
Esa primera navidad fuera de casa, fue realmente traumática. Primero, estar lejos de mi familia; segundo, a mi esposo (fanático) se le ocurrió ver el fútbol, desde una hora antes de las doce; y tercero, la cena empezó antes de las 12.
Dieron las 12 y tuve la esperanza que todo cambiaría, pero me equivoque. Nadie se dio por enterado de la hora. Tuve que decirles: saludémonos, ¿no?. Abrazos, saludos y a seguir con el fútbol ...
En el momento de los saludos las lagrimas se me caían, adoro a mi familia y la extrañaba muchísimo. Ni bien terminé de saludar a los presentes, corrí al teléfono para llamar a mamá, quien al otro lado de la línea también lloraba (eso me contaron mis hermanos).
Ven lo traumático que fue?
Este año, nuevamente me toca pasar la navidad en la casa de mi suegra, pero está vez estará mi hijo, quien compensará a mi familia, la cena, el fútbol y todo lo que pueda pasar en una navidad en casa de mi suegra …
Cosas como esas me hacen desistir de casarme... Saludos
ResponderSuprimirMilitza
Hola Militza,
ResponderSuprimirBueno te contaré que no todo es malo en el matrimonio, cosas como esas son "detallitos" y "parte de" la convivencia ...
Slds,