Hoy almorcé con mi hermanita menor. Me contaba muy emocionada sobre su nueva relación. Ella se casó en el 2003, su matrimonio no funcionó y se separó el año pasado.
Recuerdo que cuando se casó pensé que lo estaba haciendo muy joven, tenía tan sólo 24 años, pero bueno a veces uno no piensa mucho esas cosas y se lanza a la piscina sin más, ni más, aunque ahora creo que la edad no da la seguridad de un matrimonio duradero en verdad.
Durante el almuerzo pude ver en los ojos de mi pequeña hermana lo feliz que se sentía, me contaba que él es muy distinto, súper amoroso, esos de los que te abrazan y besan frente a millones de personas sin vergüenza de nada, que hace miles de cosas por ella, la llena de detalles como un adolescente. La escuchaba atentamente y me alimentaba de su felicidad.
Le dije que me sentía muy feliz por verla así y que disfrute al máximo del momento por el que está pasando.
Fue lindo hablar con ella, hasta ahora siento una felicidad enorme como si yo estuviera pasando por lo mismo …
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