Y soy más que feliz por eso, por que estoy aprendiendo a amar con la misma intensidad a ambos, entregándoles mis pies para que caminen, mis brazos para que me abracen, mis manos para hacer magia, mi risa para que sean felices, mis lágrimas para superar el dolor, mi fuerza para cuando caigan, mi energía para cuando estén cansados.
Les daré lo mejor de mi y mi vida si es necesaria y también tendrán lo peor de mi para que me conozcan y me quieran tal y como soy.
Que dichosa me siento de tenerlos, mis dos hijos, los amo!
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